miércoles, 22 de abril de 2009

Vision de Felinos: El Gato

Los ojos del gato, profundos y luminosos, tienen un poder misterioso. La palabra egipcia utilizada para nombrar al gato era "mau", que significa ver.


Hasta hace poco tiempo, se pensaba que los gatos no distinguían los colores, sin embargo, recientemente se ha comprobado mediante experimentos, que si pueden percibirlos, puesto que su retina contiene conos y bastones, como ya ha sido demostrado. Pero lo más importante, es que los ojos del gato están sumamente preparados en otros aspectos. La sensibilidad a la luz de los ojos de los gatos, sobretodo en lo que se refiere a las longitudes de onda corta, es seis veces superior a la del hombre, y por eso se dice que el gato puede ver en la ascuridad. Aún cuando no puede ver en la oscuridad absoluta, posee detrás de su retina un tejido reflectante llamado "tapetum lucidum"que le permite distinguir lo que lo rodea, cuando la luz es tan reducida que impide la visión para el hombre y a otros animales menos dotados en este aspecto que los felinos .Además gracias a su finísimo oído y la sensibilidad táctil de sus vibrisas, puede moverse con total seguridad, incluso en la oscuridad absoluta.

El tapetum lucidum, que logra aumentar entre 30 y 50 veces cualquier rastro de luz, por pequeño que sea, es el que hace brillar en la oscuridad los ojos de los gatos, cuando los alcanza un rayo luminoso. La potencia visual del gato se ve favorecida también, por la gran adaptabilidad de sus pupilas, que son circulares cuando se abren al máximo en la penumbra para recoger la mayor cantidad posible de luz, y se reducen a dos finos hilos verticales a plena luz, cuando se contraen las pupilas. La luz demasiado fuerte, incluso para las pupilas contraídas,puede ser disminuida al cerrar un poco los ojos.

Los gatos también poseen visión binocular, es decir que parte del campo de visión de un ojo, es cubierto por el otro también, habilidad que es necesaria para la visión en tres dimensiones, que requiere todo animal cazador, lo cual le permite juzgar la distancia, profundidad y tamaño de su presa. La visión binocular puede variar según la raza, lo que determina la mejor disposición a la cacería de una raza más que de otra, por ejemplo, los siameses, cuya visión binocular no es tan pronunciada, no son tan buenos cazadores. Están dispuestos formando un ángulo de 10 a 15 grados ente ellos, lo que trae como consecuencia un gran campo visual binocular y una extensa vista panorámica que varía entre 250 y 280 grados.




A pesar de todas estas habilidades oculares, el gato nace sin poderlas utilizar, ya que sólo abre sus ojos a partir de 7 días de nacido, después de lo cual es cuando comienzan a aprender a interpretar todos los estímulos que entran por los ojos, y no llegan a dominarlos hasta transcurridas unas doce semanas, que es cuando sus ojos adquieren su color definitivo, que puede tener una amplia gama que va del amarillo y anaranjado hasta verdes o azules intensos.

Los ojos del gato funcionan como los humanos, pero, ¿cómo funciona los ojos? :Cuando la luz rebota en un objeto, se refleja en la córnea, el escudo transparente que recubre el ojo, y lo enfoca. La luz se filtra en el iris, la parte coloreada del ojo, a través la pupila. La pequeña pupila negra se amplía en la oscuridad para dejar entrar más luz, y se reduce cuando mayor es su intensidad. Los músculos del iris son los encargados de contraer y dilatar la pupila.(Haz click sobre la imagen para ampliarla)

La luz que penetra en la pupila pasa a la lente, una membrana que vuelve a enfocarla. Luego, cuando la luz prosigue su viaje hasta la cámara interior del ojo, choca con la retina, cuyas células nerviosas envían señales al cerebro a través del nervio óptico, y el cerebro registra una imagen. Estás viendo algo. Todo este proceso se desarrolla en una fracción de segundo.



La única diferencia entre los ojos del gato, es que los gatos poseen un estrato celular especial en la sección posterior de los ojos, llamado tapetum lucidum (en latín, alfombra brillante), logra aumentar entre 30 y 50 veces cualquier rastro de luz, por pequeño que sea, este refleja de nuevo la luz hacia las células de la retina, que en el caso de los gatos posee 200 millones de bastoncillos (células muy sensibles a la luz) frente a sólo 120 millones, en la especie humana, como si se tratara de un espejo. De este modo, en la penumbra, los ojos del gato captan la más leve cantidad de luz que puedan percibir. De ahí que su visión nocturna sea extraordinaria y que sus ojos sean tan brillantes al reflejar la luz en la noche.

Aún así, tampoco pueden ver cuando la oscuridad es absoluta. En una estancia a oscuras y sin ventanas, se ven obligados a recurrirá a otros sentidos como el olfato y al oído para intuir lo que sucede a su alrededor.Así como las pupilas de nuestros ojos reaccionan encogiéndose y reduciendo la cantidad de luz que penetra en su interior, las del gato son muy especiales, contrayéndose hasta convertirse en una línea y controlando con exactitud la cantidad de luz que entra en sus ojos. Las pupilas de los gatos adquieren la forma de estrechas franjas verticales, lo que les permite utilizar los párpados para ocultar una mayor o menor sección de dichas franjas. Este mecanismo hace que el gato sea uno de los animales capaz de controlar mejor la cantidad de luz que entra en sus ojos. En un día radiante, la reduce al mínimo y aún así ve a la perfección.
El gato ve mal cerca, la visión del gato es óptima entre 2 y 6 metros, pero aun así detecta fácilmente, tanto de día como de noche, un ratón a gran distancia: una diferencia de luminosidad y el menor movimiento de su presa es suficiente para detectar su presencia.El precio que tiene que pagar para poder ver por la noche es que su retina es pobre en conos, fotorreceptores sensibles a los colores: el gato no distingue más que el azul, el verde y, posiblemente, el rojo y no distingue en absoluto los matices.


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Más enlaces interesantes:



http://www.mascotas.org/tag/vision-del-gato




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